http://fuentesantonio.wordpress.com/2013/01/04/un-recuerdo-para-mi-equipo/
Ahora que estoy a 2.000 kilómetros y en plena vorágine de partidos de
la Premier me quiero detener un momento y echar la vista atrás.
Quisiera hacer un guiño y agradecer públicamente el cariño y el trato
que recibí en mis seis anteriores años de radio en mi tierra y,
fundalmentalmente, de la última etapa de Ser Deportivos. Y lo hago
porque todo terminó de forma abrupta sin tener tiempo ni siquiera para
explicarle a los colaboradores qué estaba pasando.
Mi único objetivo es agradecer todo lo que hicieron por mí y el
programa. A todos. Fueron varias temporadas y muchos de ellos fueron
fijos (ninguno cobró un euro) en sus secciones durante todo el trayecto.
Gente que, sin tener porque, me entregaron su trabajo para que yo me
beneficiara al poder ofrecer un producto que creo que era bastante
profesional. Obviamente no puedo nombrar a todos los que en algún
momento pasaron por él pero me acuerdo de todos. Hasta la última
colaboración.
Mi gente del balonmano: Toni Ruíz y Manuel López. Toni llegó en la
etapa de la Ser y jamás faltó un martes. Creció con nosotros y me dejó
su amistad. Manuel estaba ya en Onda Cero y se cambió de cadena. Realizó
un trabajo espectacular siguiendo a los rivales de nuestro equipo y me
encantó su forma de debatir en las tertulias. Una forma distinta de ver
el periodismo nos distanció, pero sé que es una persona íntegra, que
reconoce errores (qué gran valor éste) y creo que sigue viendo en mi a
un amigo.
Nacho Machuca, nuestro fisio particular. También llegó ya en la Ser y
creo que fue el más útil para los oyentes. Total disponibilidad,
demostrando que es un tipo bestial. Una buena persona a la que conocí
cuando preparaba al Antequera C. F. y desde el principio hubo sintonía
total.
Mi amigo Luque. Empezam

os
a trabajar de la mano cuando pasamos a realizar el programa para las
dos emisoras del centro de Andalucía. Con el tío que más me he reído en
la radio. Una buena persona. Lo suyo es pasión pura. Creo que le di todo
el protagonismo que merecía y era del que mejor he hablado cuando los
oyentes me preguntaban por el programa. Para hacer lo que hacía en Ser
Deportivos, no hay otro mejor. Tuvimos malentendidos poco antes de mi
despido pero, sinceramente, creo que ni yo ni él actuamos para
perjudicar al otro, sino limitándonos a hacer lo que creíamos que era
nuestra labor. Ojalá se imaginara el cariño que le tengo y lo que le
echo de menos.
Rafa Martin, fue el último en llegar. Todo dedicación, me quedo en su
caso con un detalle posterior a su trabajo (que fue brillante). Cuando
todo terminó mi antigua empresa le siguió ofreciendo (sin pagar, claro)
que colaborara con el programa. Se lo pensó y dijo que no. Le tendría el
mismo cariño de haber aceptado, pero me demostró que era verdad lo que
pensaba de él.

Mis futboleros. Pepe Muñoz es la persona con unos principios más
sólidos que ha pisado la radio. Así de claro. Un tío que va de frente.
Nunca olvidaré que cuando vinieron mal dadas siguió su línea recta. No
pretendía hacer amigos y seguramente se ganó algún enemigo por ir con la
verdad por delante y soltarla delante de un micro. Como me identifico
mucho con ese carácter, siempre lo tendré con un gran amigo. Es la
típica persona de fiar, hasta en el momento más crítico que puedas
imaginar.
La amistad con Gonzalito viene de mucho más atrás y no convendría
recordarla porque se me pone meláncolico. Él fue el que me convenció
para llevar prensa del Antequera C. F. en su año más glorioso (2008/09) y
quién me presentó a Manolo González. Otro que estuvo en su sitio. Sus
tertulias quedarán para la historia. Siempre me echó un cable y nuestras
interminables charlas por teléfono nos unieron para siempre.
Que no se me pase. Antes de hacerse profesional del fútbol, también
tuvimos a Vicente Ortiz. Solo había que escucharnos hablando para
entender el feeling que había. Un currante maltratado por maleantes y
sinvergüenzas del fútbol, al que el tiempo dio la razón. Me enorgullece
tener un amigo tan meticuloso. Le admiro y le sigo.

Carretero es caso aparte. Por ser familia y porque debería dedicarse
al periodismo de forma profesional. Fue el que dio más caché al programa
y los viajes por media España aquella temporada son de las mejores
experiencias que he vivido hasta este momento. Como lo tengo muy cerca,
sé que sabe lo que pienso de él.
Y he dejado para el final a mis dos manos en la radio: Ontiveros y Manolo.

Lo del primero es alucinante. Creo que fueron cinco temporadas
completas entrando casi a diario para hablarme del balonmano. Me fijé en
él tras su etapa como segundo entrenador del club y no he tomado una
decisión mejor en mi vida profesional. Cinco años dan para hartarte de
todo, pues él jamás lo hizo, con la misma pasión desde el primer día
hasta último. Ojalá le pueda algún día devolver su sacrificio, pero lo
veo imposible. Cuando no era fácil ser mi amigo, estuvo más a mi lado
que nunca y siempre llevó con orgullo su colaboración, a pesar de las
tormentas. Ante alguien así, me quedo sin calificativos.

Y Manolo estuvo toda la etapa de la Ser. Es el padre de mis
‘sobrinos’, o sea, mi hermano. Para que lo entendáis, una de las pocas
personas del mundo por las que me metería en un quirófano a donar un
órgano (los que me conocen saben de mi cariño por las agujas). Lo dio
todo, sin recibir nada. Vivió minuto a minuto la radio por dentro en sus
años allí, no sabéis hasta que punto. Él aguantó al presidente que me
quiso agredir en una rueda de prensa. Si su aportación profesional fue
increíble, la personal la supera por goleada. Fue el gran
descubrimiento. En la vida dicen que los amigos de verdad se cuenta con
los dedos de una mano, así que solo podré tener cuatro más. Sé que esté
donde esté él y, sobre todo, esté donde esté yo, lo tendré siempre.
Sé que esto no os devuelve las horas que me habéis entregado y que
muchos lo volveríais a hacer encantados pero yo (aunque mi empresa no lo
hiciera) sí quiero que sepáis que estoy en deuda con todos, que vuestro
trabajo, para mí, no cayó en saco roto. Y que nunca me olvidaré de
quiénes sois y de cómo sois.
Gracias.