Sebastian Echave releva a Paco González en el Vélez

Velezedario de Jesús Hurtado:


GRACIAS Y MI ABRAZO DE GOL


Este martes, Paco Gonzálezy su segundo, Antonio Santana, se despiden de la que ha sido su plantilla durante los últimos ochos meses. 
Vaya ocho meses largos, la verdad, que seguro se les ha hecho a los dos.
Ya no sólo por que cuando las alegrías se ausentan, y no llegan las victorias, es más complicado poder trabajar. 

Con un equipo que sólo los valientes, podían cogerlo para entrenar. Por si aún no lo saben,  es el segundo con la media de edad más baja de la liga y con lainexperiencia más alta a la hora de debutar, la mayoría de ellos, en tercera división.
Vamos... lo nunca sucedido en la historia de este club y demostrable.

Paco González y Santana, o viceversa, sabrán más que nadie lo que se sufre en un banquillo de jugadores que aún, y en muchos de los casos, están por romper. Sabemos que son buenos futbolistas, pero hay que darles ese tiempo que no lo ofrece una categoría en la que se exige y más en Vélez (con tantos entrenadores de boquilla) estar arriba y ganar casi siempre. 
A eso, añadirle que los que cuestionan, quieren un carnet de socio que te cueste más barato y que la directiva sea guapa y agradable. A menos personal que ayude al club, más ... crítica y sobre todo puteo.
Ya se sabe lo de "la lengua en Vélez y el demonio..."

De nada sirvió el proyecto de gente de la casa, ya que los de aquí  por diferentes razones, minutos de juego, trabajo, o falta de ganas por combatir el puesto cada día de entrenamientos en el estadio veleño, decidieron salir como el capitán Squettino del Costa Concordia ... de los primeros
Algunos hasta sobrándoles "demasiadas estrellas", esas que nunca habían tenido y menos demostrado en el campo..
Cuando a un equipo no le salen bien las cosas, apelamos a la suerte, a los errores defensivos que tanto nos ha hecho daño, a la inexperiencia, a la falta de gol.... pero esta campaña,  nunca se le podrá decir a estas dos personas que dejan el club, su falta de profesionalidad.
Salvando las distancias de otros entrenadores que en los últimos años han pasado por el Vivar Téllez, y que he tenido el gusto de conocer a todos desde 1987.... estos han trabajado con una visión de futuro muy enorme. A falta de cartera, cantera y con sosiego, cariño y trabajo. Pero eso sí, sin suerte, sí, SIN SUERTE.

Montajes de vídeo, con la exposición y estudio de situaciones del rival, sus puntos flacos, sus aciertos y de igual manera, en los tuyos para comentar que no hacer y en qué mejorar ante el siguiente partido.
Han sabido dar la cara en muchas situaciones, en los medios de comunicación, exponiendo su visión del fútbol y saliendo en defensa de sus jugadores antes que estos fueron los primeros mirados por el dedo acusador de un penalti errado, un mal despeje o una desafortunada acción de su portero o del acierto de su delantero.

Pero cuando los resultados no van acorde, y encima en lo allegado familiar o en el ámbito laboral personal, se tuercen las cosas... todo se te viene abajo, y la mejor opción es dar paso a los que, a lo mejor, tienen desde fuera del ruedo, otra visión de como enderezar la situación. Y eso pasa en todos sitios. En caso de duda... son los primeros en hacer las maletas. Una profesión que siempre he dicho que fue la pionera del trabajo temporal....

Me gustaría desde aquí, por las numerosas horas convividas con ellos dos, delegaciones, conversaciones u organización de viajes, enviarles mi agradecimiento personal por lo trabajado y poco valorado, y utilizar esa palabra que siempre me ha gustado del periodista de Cadena Axarquía, Guille Peña, cuando dice o manda al despedirse...
"Un abrazo de gol".
Ese que si hubiese entrado en muchos momentos, ahora quizásSantana sería el sustituto por temas laborales de González y al igual estas palabras no estarían escritas ahora aquí.
Antonio y  Paco... Paco y Antonio:
GRACIAS

Medición de la Intensidad Táctica Defensiva (ITD), por Tito Ramallo, entrenador del R.C.Deportivo B.

Fútbolofensivo.com 
LA INTENSIDAD DEFENSIVA.

Con frecuencia escuchamos estas preguntas:
- ¿Viste con que intensidad tan alta defendía ayer en el partido este equipo?
- Respuesta: ¿tú en que te basas para medirlo?
- Pues… en todo… ¿?…
El artículo de hoy responde a preguntas como:
¿Qué es la INTENSIDAD TÁCTICA DEFENSIVA (ITD)?
¿Cómo puedo medirla en un equipo?
¿Qué elementos podemos identificar como referencias para determinar cuando un equipo quiere ser “intenso” tácticamente a nivel defensivo?
¿Podríamos coincidir todos en una medida “común” de esta Intensida Táctica Defensiva?
Sólo por daros algunas pinceladas sobre el currículum de Tito Ramallo y su experiencia en los banquillos:
Entrenador del Real Club Deportivo de La Coruña “B”.
- 11 temporadas consecutivas dirigiendo al filial del Dépor.
- 18 temporadas en el cuerpo técnico del club
- Entrenador Nacional de Fútbol
- Técnico Deportivo Superior
- Licenciado en Educación Física
- Profesor en la Escuela de Entrenadores del R.C.Deportivo.
Vamos ya con el artículo, pata negra, clase magistral…

LA INTENSIDAD TÁCTICA DEFENSIVA, Por TITO RAMALLO
” En estas 11 temporadas como primer entrenador he vivido de todo, desde jugar una
promoción de ascenso a 2ª división, hasta descensos, ascensos, campeonatos…
pero al final lo único que le da sentido al trabajo de un entrenador de filial es el número de jugadores que pasan por sus manos y que ayudas a formarpara llegar a la primera plantilla de tu club o al fútbol profesional.”
El planteamiento que se tiene que hacer un entrenador de filial, para mí, es claro:” Los jugadores están por delante de ti y de los resultados, te debes a ellos.”Esta forma de pensar la puedo manifestar así porque también siento el respaldo del club.
¿Cómo podemos medir la INTENSIDAD TACTICA DEFENSIVA ( ITD ) que quiere manifestar un equipo? 
Mi amigo Javi me propuso que os escribiera algo en su blog sobre fútbol.
Por supuesto, no me podía negar, pero me puse a pensar de qué podía hacerlo.
Lo que intento siempre es comentar sobre temas que creo que no están lo suficientemente analizados por nuestra parte, o sobre ideas que van saliendo, y hay un aspecto que me tiene más pendiente que los demás y es la cuantificación táctica en el fútbol.
Hace un año y medio presenté una conferencia en el III Congreso del Deportivo que se titulaba “La Intensidad Táctica: Una propuesta de planificación y cuantificación” y que luego se publicó en la revista digital “Fútbol Táctico”.
Trata de una propuesta que basa la cuantificación del entrenamiento en el aspecto táctico, para ello, se catalogan y miden las tareas tácticas que realizamos en nuestro entrenamiento. Está basado en una experiencia práctica real de varias temporadas y base principal del entrenamiento con mi equipo.
Sobre el germen de esa conferencia nace la siguiente idea:
En fútbol, siempre tenemos muchos datos numéricos que nos ayudan a medir o cuantificar determinados aspectos relacionados con el juego: % posesión de balón, número de pases, kilómetros recorridos, etc. Pero lo que no veo es cómo cuantificar elementos tácticos que se manifiestan en un partido. Y sobre todo, que estén unificados para que todos
podamos identificar lo mismo a la hora de hablar sobre ello.
Esta pequeña propuesta o idea va a consistir en que todos podamos medir la INTENSIDAD TACTICA DEFENSIVA (ITD) que quiere manifestar un equipo. Y pretendo que al final todos obtengamos la misma valoración de un equipo, es decir, construir una unidad homogénea de medida, para que así, todos unifiquemos nuestra valoración sobre un aspecto concreto del juego y podamos coincidir a la hora de “medir” la ITD de uno u otro equipo. Y no dejarnos ir en nuestra mediciones o valoraciones por juicios más o menos subjetivos.
En conclusión:“Vamos a obtener una valoración numérica cuantificable“.
Mis 2 primeras preguntas son las siguientes:
1. ¿ En qué nos basamos para decir que un equipo es más intenso tácticamente hablando que otro?
2. ¿Cómo podemos medir esa intensidad defensiva de un equipo?
Antes tendré que definir lo que es para mí
INTENSIDAD TÁCTICA DEFENSIVA (ITD): es el grado de dificultad táctica que asume un equipo en su momento  defensivo “.
Los elementos en los que nos vamos a basar son fácilmente observables y son para mí los que marcan la diferencia entre la ITD que quiere manifestar un equipo u otro.
LOS DOS ELEMENTOS MÁS IMPORTANTES SON:
1. El posicionamiento defensivo que adopta el equipo:
- Desplegado o Avanzado -> Bloque en campo contrario.
- Plegado -> Entre los dos campos.
- Replegado -> Bloque en propio campo.
2. La actitud de intervención hacia balón (de menos a más intensidad):
- Pasiva ->protegiendo espacios.
- Acoso -> aproximación a contrarios con intención de provocar el error.
- Entrada-> intentar recuperar el balón inmediatamente
Aquí podemos entablar una discusión sobre qué aspecto tiene más predominancia sobre el otro. Para mí está claro, el equipo que sea capaz de defender con eficacia lo más lejos de su portería es mejor. Pero al final la intención sobre el balón es definitiva. En la conjugación más exigente de estos dos conceptos está la clave.
Relacionando estos dos aspectos podríamos obtener la siguiente tabla de medición:
Por lo tanto un equipo que defiende en campo contrario y que utiliza la entrada como
instrumento defensivo principal para recuperar el balón tiene una valoración de 9.
Un equipo que realiza repliegue a su propio campo y tiene una actitud pasiva hacia el balón, no abandona espacios, y espera que el rival se equivoque, tiene una valoración de 1.
Entre medias nos encontramos lo que pienso que es lo más común: Equipo plegado con actitud a balón de acoso, tratando de provocar el error al rival. Valoración 6.
Llegados a este punto me podrías decir: entonces no existe el 10 para valorar a ningún equipo en su ITD.
Pues para otorgar ese 10 nos vamos a fijar en un elemento que no está en la fase defensiva de ese equipo y siíen la ofensiva, hace referencia a las vigilancias ofensivas, en el riesgo que toma ese equipo cuando tiene el balón.
Si tenemos un entrenador que quiere darle un equilibrio a su equipo en esta fase
habitualmente tendrá contempladas 4 vigilancias.
Por ejemplo:
- Los dos centrales, el lateral que no participa en el ataque y un medio centro.
- 2 centrales y 2 medio centros.
Incluso hay equipos donde tenemos 5 o 6 vigilancias en esta fase.
Pero si tenemos un entrenador que asume un gran riesgo a la hora de tener el balón y sólo tiene contempladas 2 o 3 vigilancias, para mí este merece el punto que falta.
Por eso y fijándonos en el mejor equipo del mundo a nivel ofensivo de los últimos años, podemos afirmar que el equipo que mejor juega al fútbol es también el equipo que más ITD manifiesta.
Si llevamos esta medición a otros ejemplos nos encontraremos:
El planteamiento de un equipo “medio“ y el planteamiento de un equipo “débil”:
Os voy a poner un ejemplo muy claro y objetivo, al respecto, de un mismo equipo:
Si tomamos de referencia al Real Madrid en la última eliminatoria de Copa contra el Barcelona tenemos un importante cambio a nivel de INTENSIDAD TACTICA DEFENSIVA (ITD).
En el primer partido el Real Madrid optó por un posicionamiento replegado y de acoso al balón cuando llegaba a esa zona.  Consecuentemente y según mi clasificación nos encontramos con un equipo con ITD de 4.
Mientras que en partido de vuelta vemos a un Real Madrid que asume una ITD mucho más alta porque su posicionamiento es desplegado y su actitud a balón es de entrada, según mi clasificación nos encontramos con un equipo de ITD de 9, como sus vigilancias son de cuatro jugadores, pues no obtiene la máxima puntuación posible:
En resumen, entre otros aspectos, la ITD que Mourinho optó por asumir en el segundo partido fue clave para reducir las diferencias en el juego entre el Barcelona y el Real
Madrid.
Por supuesto, también podemos decir que en el transcurso de un partido un equipo es posible que pueda manifestar diferentes niveles de intensidad pero seguro que tendrá una tendencia muy marcada hacia uno u otro sentido.
Para finalizar me gustaría resaltar tres matices importantes:
La agresividad es un concepto físico y/o psicológico que no podemos contemplar en   táctica y alguno podría caer en el error de utilizarlo como parámetro.
- La entrada NO es sinónimo de falta.
Una cosa es la intención que tiene un equipo de manifestar su intensidad defensiva a  nivel táctico y otra muy distinta que tenga capacidad para hacerla y/o eficacia al    realizarla.
Para eso estamos nosotros los entrenadores, para analizar lo que puede hacer o no
puede hacer mi equipo.
Espero con esta reflexión compartir con vosotros “ideas” que nos ayuden a todos a
unificar criterios de cuantificación en un área, que tiene todavía mucho que desarrollar y especificar.  
En un próximo artículo desarrollaremos distintas tareas para trabajar distintas ITD en un equipo.        
Un saludo a todos.
Tito Ramallo

En el fútbol moderno

MartinPeranau

Dicen que dijo Confucio, -quien, como diría Fontanarrosa, de fútbol no sabía un carajo- dicen que dijo, decía, que para que un Maestro pueda considerarse Maestro tiene primero que ser superado por su aprendiz. Supongo yo que para, tras haber enseñado a ser, aprender a dejar de serlo; pero ese es otro tema. Lo importante es que algunos Maestros muy especiales encarnan tanto una Verdad que, para ser superados, se necesitan dos.
Don Adolfo Pedernera era el alma, en sentido pre-cristiano, de la Máquina de River, cosa que ya todos saben y que, como diría Fontanarrosa, rompe un poco las pelotas volver a escuchar. Y la Máquina de River era en los ’40, a escala local, el Barcelona de hoy, el epítome del fútbol, lo soñado, una cosa de locos. Algunos jugaban borrachos, todos bien comidos, pero la agarraba Pedernera y los otros cuatro cracks sabían que ser digno de ese pase era haber interpretado una  intención divina, haber tomado una ruta ya dibujada en el mapa del destino con un gol en el recorrido y en cuyo final había una mirada pícara de Adolfo como diciendo: “Tardaste, boludo“.
Uno de sus discípulos fue un tal Di Stéfano, que tuvo que esperar un año a préstamo en Huracán a que Pedernera se decidiera a recibirlo en el primer equipo. Tras la huelga de jugadores del 48, Don Adolfo se fue al Millonarios de Bogotá, llevándose consigo a varios. Los bogotanos vieron en una misma cancha a Pedernera y Di Stéfano. Y para tomar medida, en las dependencias oficiales de Bogotá, estaba “Terminantemente Prohibido” por cartel el “hablar de fútbol y de Pedernera”.
Digo esto de Di Stéfano porque es el que más se conoce, en España el único, de sus discípulos. Don Alfredo representa el jugador de compromiso total, la victoria en dos piernas. Pero hubo otro.
Porque Don Adolfo Pedernera no jugaba en el parque. Don Adolfo jugaba en un fútbol nutrido de muchachos que mirando el horizonte de la Pampa comprendían que en la chacra ya estaban muertos. Que dejar dos surcos en la tierra yendo al cruce era nada en comparación con las atrocidades sordas del campo eterno. Y para venir y recordarle al fútbol argentino su Yang, estaba el otro discípulo de Don Adolfo. Nestor Raúl “Pipo” Rossi.
Un tipo, Pipo, que con 22 años debutó en la Selección, jugando de cinco, en la final del Sudamericano del 47 contra Uruguay, esos bravos del Maracanazo, y ganó 3-1.
Un tipo, Pipo, que fracturó espantosamente a un nueve de Lanús porque, en un entrenamiento de la Selección, el diez granate le había hecho algunos caños y un sombrero.
Pipo Rossi, de ser contemporáneo, hubiese sido un Fernando Redondo, alto, rubio, fuerte y elegante, con gran visión de juego y patrón absoluto del mediocampo y sus equipos. Pero en ese entonces, para ser respetado, había que darle al ambiente un plus. Los clásicos con Boca siempre fueron el combate eterno entre los futbolistas de alta escuela y los gladiadores de arrabal. El ’9′ de Boca era el “Atómico” Mario Boyé, que de cabeza te hundía en el arco con pelota y todo. La cancha de Boca, la Bombonera, se llama así porque las tribunas están tan cerca de la cancha que uno siente que puede agarrar a los jugadores así, como chocolatitos.
En el subsuelo de los infiernos que es el césped de la Bombonera en un clásico, cuando el salto rítmico de la hinchada de Boca hace temblar el campo, Joaquín Martínez se sintió animado a intentar desconcentrar a Pipo aprovechando la circunstancia de que unos días antes su hermano menor, largamente enfermo de leucemia, había finalmente fallecido. “Qué hacés acá, hijo de puta, mataste – a – tu – hermano – y – venís – a – jugar – igual“.
Estuvo bien el árbitro, escuchó lo que me dijo y me entendió, no me expulsó“, agradeció Pipo tras el partido, que Joaquín no terminó. Nadie en la tribuna protestó tampoco. Pipo Rossi tenía derechos adquiridos y el silencio de la jungla era uno de ellos.

Decía entonces que Pedernera se llevó a sus dos discípulos a Colombia, prácticamente el final de su carrera, pero no el final de la de ellos. Uno se fue a Europa y la conquistó, el otro volvió a su rodeo y fue torazo. Don Adolfo, mientras tanto, volvió a la Argentina para ser ya un filósofo del fútbol, un curiosamente poco eficaz DT, pero un mito viviente. Mito que, como sucede periódicamente, alguna nueva estrellita se siente tentada a desafiar. Y así es como cerramos el círculo de esta historia.
Enrique Omar Sívori era un mediapunta tan habilidoso, tan talentoso, que al venderlo a la Juventus, River ingresó lo suficiente para cerrar la circunferencia del Monumental de Buenos Aires, ese que hoy es óvalo pero entonces era una herradura. Tan caradura como al jugar, Sívori decidió en algún momento alimentar el eterno debate, viejo como el fútbol, y declarar que “en el fútbol moderno, Pedernera no podría jugar“.
Don Adolfo Pedernera, el Maestro, habrá pensado que era el momento de dar su última gran lección de lo que él sabía, de su fútbol. Con el gran Dante Panzeri como testigo, desafió “A las 18:30 del jueves voy a estar en el parque, Enrique“, le informó, “con un hacha. Con una moneda echaremos a suerte quién se corta el primer dedo. Con el hacha veremos si el señor Sívori es un cobarde o no“.
Ese jueves, tras media hora de espera Don Adolfo Pedernera guardó su hacha y se quedó con las ganas de poder decir, una vez más, “Tardaste, boludo“.

* Santiago Sinelnicof es Químico y Empresario Informático. En Twitter: @sinelnic