Condenan a un portero de Tercera por agredir a un árbitro en el Nerja-Huetor Tájar.
Un portero de fútbol ha sido condenado por el Juzgado de lo Penal número 9 de Málaga con una multa de una multa de 1.620 euros por agredir a un árbitro con el que tuvo una discusión en el transcurso de un partido de Tercera División disputado en la localidad malagueña de Nerja.
El juez, tras llegar todas las partes personadas en el procedimiento a un acuerdo, ha dictado sentencia y el portero ha sido condenado por un delito de lesiones atenuadas a una multa total de 1.620 euros.
La agresión se produjo sobre las 19.00 horas del 5 de mayo de 2012 en la localidad malagueña de Nerja cuando se disputaba un partido de Tercera División entre un equipo de Nerja y el Huétor Tájar granadino. El colegiado, en el minuto 19 de la segunda parte y con el resultado de empate a cero, solicitó al portero local que se diera prisa en efectuar un saque de meta y éste le contestó y se encaró, por lo que el árbitro le mostró la tarjeta roja. Debido a ello, el guardameta le agredió, primero dio una patada "intencionadamente" al balón, que golpeó en el cuerpo del árbitro y seguidamente se abalanzó sobre él y le dio un puñetazo en la cara, le agarró por el cuello y lo golpeó. El colegiado algecireño, una vez que el portero se marchó del terreno, se incorporó pero, aturdido, volvió a caer, por lo que tuvo que ser asistido de algunas heridas en la cara mientras que llegaba una ambulancia, que lo trasladó al Hospital Comarcal de la Axarquía. El fiscal en su escrito provisional había solicitado dos años y dos meses de prisión pero el procesado al reconocer los hechos ha querido llegar a una sentencia de conformidad y las acusaciones han rebajado su pena. El jugador fue sancionado con cuatro años de suspensión por la Real Federación Española de Fútbol y por el juez de competición.
«Me pusieron la camiseta por encima de la cabeza y me dieron una paliza entre siete»
El fútbol provincial volvió este fin de semana a registrar otro incidente desagradable, en una temporada que, lamentablemente, está siendo pródiga en sucesos de este corte. El técnico Jesús Calzado, muy conocido en la base y por su brillante trayectoria en Preferente o Tercera, denunció haber recibido una paliza el viernes en un partido de Segunda Andaluza alevín (niños de edades entre 10 y 11 años) disputado entre el Tiro Pichón y el Lauro, que actuaba de visitante.
Un duelo sin trascendencia deportiva y entre niños dio paso a un suceso que ahora puede tener consecuencias penales y derivar en un juicio de faltas. El choque se suspendió y no se reanudó. Según recoge en el acta la árbitro, María Beatriz Torres Corral, tras una falta en el minuto 24, Calzado protestó con los brazos levantados y diciendo: «¡Esto no es normal, vaya faltas!». «Tras ser amonestado -reproduce el documento- entró en el terreno de juego un aficionado (identificado después) que se encaró con él en estos términos: '¿Pero no has visto que ya lo ha pitado, que solo estás alterando el partido?', tras lo que el entrenador le arrojó agua de una botella que tenía en la mano. El aficionado comenzó a empujarlo y entraron en una trifulca a la que se incorporan personas del público». Un detalle importante es que la persona a la que la colegiada se refiere como un aficionado resultó ser, presuntamente, Francisco Javier Llorente, que es el técnico del Tiro Pichón y que estaba sancionado.
El árbitro continuó así su relato de los hechos: «Entre la trifulca consigo ver a un aficionado vestido del equipo visitante que empieza a repartir golpes, y el delegado del cuadro local le da una patada a Calzado, que se agacha e intenta apartarse. Unas tres personas no identificadas le pegan patadas mientras estaba sentado y otras cuatro intentan separar, al mismo tiempo que se encaraban personas del público con directivos en el terreno de juego».
La Policía Nacional llegó a los pocos minutos y tomó declaración al agredido y a varios afectados. Calzado presentó parte de lesiones -además de hematomas, sufre un fuerte dolor costal- y estuvo hospitalizado en Carlos de Haya hasta el domingo, aunque ayer lunes regresó aquejado de alguna molestia interna por los golpes. El técnico está muy afectado por el suceso y tanto él como los dirigentes del Lauro, que han puesto el caso en manos de su abogado (que tramitará también una denuncia federativa), declinaron hacer declaraciones a este periódico para que no perjudicar la investigación.
Tampoco el Tiro Pichón quiso hablar. El coordinador de fútbol 7, Isaac Gordillo, que intentó mediar en el incidente para separar a los implicados, ha presentado su dimisión, pero aún ha de ser aceptada. Este periódico pudo conocer directamente su malestar por el suceso y la trascendencia que ha adquirido en las últimas horas.
El técnico malagueño Jesús Calzado logró el primer ascenso de su historia del Alhaurín de la Torre a Tercera División, y también dirigió en esta categoría al Antequera y al Estepona. Su último destino fue el Lauro (club de la localidad de Alhaurín de la Torre), para dirigir a equipo de las categorías inferiores y una entidad a la que llegó hace tres temporadas.

«Ahora mismo tengo miedo», confiesa el técnico, de 40 años, de los cuales se ha pasado 24 en los banquillos de diferentes clubes y categorías. «¿Con qué valores puedo ayudar a unos chicos o a los alumnos –es profesor en la Escuela de Entrenadores– cuando el fútbol para mí casi se convierte en muerte?», se pregunta, «destrozado» por dentro y por fuera.
Asegura que necesitará «ayuda» para superar las secuelas psicológicas que le ha dejado la agresión. De las físicas se ocupan los médicos del Hospital Clínico, donde ha vuelto a ser ingresado –recibió el alta el domingo, pero tuvo que regresar el lunes– por una hemorragia interna a la que, dice, no encuentran el origen. «Me estoy desangrando», confiesa por teléfono desde la cama que ocupa en el área de observación. «Me han puesto ya tres bolsas de sangre». Ha hecho un recuento de los golpes por los moratones, «14 o 15», entre patadas y puñetazos. «Los más dolorosos, en la espalda, los glúteos y el costado izquierdo; noté un crujido, como si algo se rompiera por dentro».
Su relato de la agresión no coincide en algunos puntos con el acta arbitral, de la que ayer se hacía eco este periódico. «Yo no le tiré agua a nadie», aclara el técnico. «Únicamente protesté una acción del partido –considera que algunos jugadores rivales se emplearon con excesiva dureza– y el entrenador del equipo contrario, Francisco Javier Llorente, vino corriendo a por mí». Calzado no entiende cómo se le permitió permanecer en el campo cuando «estaba sancionado durante cuatro semanas por insultar a un árbitro», precisa.
Según la versión del entrenador agredido –este periódico intentó recabar el lunes la del Tiro Pichón, pero desde el club declinaron hacer declaraciones–, Llorente le habría dado un empujón. «Yo tenía una botella de agua en la mano y, al achucharme, se derramó y le cayó a él en un brazo. Con el otro, me dio un puñetazo que me dejó desubicado, y se le sumó el resto». No obstante, el acta arbitral refleja que Calzado le arrojó agua.
A partir de ese momento se originó una trifulca en la que, según el técnico del Lauro, intervinieron varias personas del equipo rival que no tendrían que haber estado en el campo. «Me tiraron al suelo, me pusieron la camiseta por encima de la cabeza y empezaron a pegarme entre siete. Fue un linchamiento en toda regla, fueron a matarme», añade.
Ninguno de los padres de los jugadores de su equipo pudo socorrerlo, ya que, dice, «no los dejaron entrar en el campo». Los niños, de 10 y 11 años, se quedaron sobre el terreno de juego. «Algunos se pusieron a llorar, o se fueron a una esquina. Mi delegado –al que, según afirma, también empujaron– consiguió abrir la puerta para que salieran».
Al final, cuando ya llegaban los agentes, asegura que recibió una amenaza que es capaz de reproducir literalmente. «Un chaval de unos 25 años se acercó a nosotros –a Calzado y a un responsable del Lauro– y nos dijo, señalándonos: ‘Espero que al Tiro Pichón no le ocurra nada por esto, porque si no, lo vais a pagar toda vuestra vida».
La policía ha remitido las diligencias al juzgado, que investigará el caso. Al parecer, uno de los implicados del Tiro Pichón –él sólo pudo identificar a dos de los supuestos agresores– ha aportado un parte de lesiones que atribuye a Calzado. «Están mintiendo», sostiene el técnico del Lauro. «Lo único que quiero es que no vuelva a ocurrir y que estos individuos nunca más puedan volver a pegar a un entrenador».
El Juez de Competición ha suspendido cautelarmente las sanciones por la mala redacción del acta arbitral del partido Ronda - Loja.
La mala redacción del acta arbitral por parte del colegiado sevillano Ramón Manchón Muñoz, ha permitido que las posibles sanciones queden en suspenso, después de que el Loja Club Deportivo presentara unas alegaciones ante el Comité de Competición en vista de las contradicciones que presentaba dicha acta arbitral.
El Juez de Competición, en su resolución, ha requerido también del colegiado un informe ampliatorio del encuentro, para que aclare y precise las diferentes expulsiones que se produjeron a lo largo del mismo. Ello quiere decir que, de momento, ante el Atarfe tanto el técnico como los jugadores Mario y Gallego podrán ser alineados, a la espera de lo que se decida posteriormente una vez se persone el colegiado y corrija el contenido del acta arbitral.
De hecho, en el caso del entrenador del Loja, Alberto González, el árbitro reflejó en el acta que había sido amonestado, nunca expulsado. Algo parecido ocurre en el caso de Mario Fernández, puesto que en el capítulo de incidencias también refleja que fue amonestado en el minuto 87 de partido por “realizar una entrada con uso de fuerza excesiva, impactando con los tacos la rodilla del adversario”. El colegiado no refleja, pues, que expulsara al jugador del Loja, sino que simplemente lo había amonestado, si bien en el apartado de Otras incidencias, señala que “mientras abandonaba las inmediaciones del terreno de juego tras su expulsión, se dirigió a un sector del público que le increpaba, levantando de forma inequívoca los dedos índice y meñique de su mano izquierda, hacia ese sector”. Está claro, pues, que aquí existe otra incongruencia, pues por un lado señala que el jugador fue simplemente amonestado, mientras que en otro apartado habla de expulsión. Esto es algo que tendrá que aclarar el colegiado ante el Comité de Competición y otro de los motivos de la suspensión cautelar de la posible sanción.
Por su parte, la expulsión de Gallego también muestra otra contradicción en la redacción del acta, pues el colegiado refleja que fue expulsado por doble tarjeta amarilla y que la primera la había visto en el minuto 31 de partido, cuando en ese momento Gallego estaba en el banquillo, ya que entraría al terreno de juego en la segunda parte. Otro error más por parte del árbitro, que seguramente va a ser castigado por parte del Comité de Competición, independientemente de que pueda aclarar todas estas circunstancias.
Está claro que tanto el técnico como, sobre todo Mario y Gallego, podrían ser sancionados posteriormente, pero, de momento, este domingo sí podrán estar todos ellos ante el Atarfe Industrial, los jugadores en el terreno de juego y Alberto González en el banquillo del conjunto lojeño.
Nueve partidos bajo investigación en el fútbol español

El presidente del Girona, Joaquín Boadas, denunció este lunes en rueda de prensa los acercamientos de Xerez y Racing para proponer a su club sendos fraudes en el pasado campeonato de Segunda División. Le arroparon en su denuncia los presidentes del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, y de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas. Este último detalló que hay nueve partidos bajo investigación, tres de Primera y seis de Segunda, aunque no quiso especificar cuáles porque “puede perjudicar a las investigaciones”. Tebas sí confirmó que los dos partidos denunciados por el Girona y el Levante-Deportivo son tres de los nueve.
“No podemos permitir conductas contrarias a la integridad deportiva”, añadió Cardenal. Según él, los clubes son “reticentes a denunciar” estas situaciones, por lo que el CSD les ha ofrecido su “respaldo para evitar represalias”. Cardenal quiere que esto sirva como “llamada a todos los que integran el fútbol profesional: clubes, jugadores y todos los estamentos para denunciar si se produjeran estas actuaciones. Quien reciba una oferta y no lo denuncia, contribuye a que ese tipo de actuaciones se produzcan”. Sí confirmó que uno es el Levante-Deportivo, como ya dijo en su día.
“Nos hemos visto envueltos, sin buscarlo, en un episodio muy triste del fútbol español”, dijo Boadas; “algo que desvirtúa la competición y va contra el derecho de los espectadores a presenciar un evento deportivo en el que dos equipos se reparten los puntos, no se los reparten antes ni después”.
Según el dirigente catalán, a mediados de mayo un jugador del Xerez se dirigió al capitán gerundense, Dani Mallo, para pedirle 120.000 euros por dejarse ganar. El Xerez ya estaba descendido y el jugador decía contar con primas de los rivales del Girona, en lucha por el ascenso, pero prefería cobrar por perder que por intentar ganar. El Girona no aceptó y el Xerez, después de 26 jornadas sin conocer la victoria, ganó por un sorprendente 2-4. La celebración de los jerezanos en el campo sorprendió a Boadas. “No era muy propia de un equipo ya descendido, bailando. Entendimos que ahí pasó algo”.
El segundo episodio tuvo lugar con la Liga ya acabada, siempre según el relato de Boadas. El 2 julio, Boadas recibió una llamada para mantener una reunión con el presidente [Ángel Lavín] y ex presidente del Racing [Francisco Pernía], acompañados de un representante de jugadores [Eugenio Botas], que se habían presentado en Girona. “Nos propusieron firmar un documento con fecha de abril, anterior a la disputa del partido, reconociendo una alineación indebida”, explicó Boadas, que mostró el citado documento. A cambio, el Racing ofreció la cesión de un jugador y otras “compensaciones que no iban a constar en ningún sitio”.
Boadas cuenta que decidió callar tras el acercamiento del Xerez pero que la propuesta del Racing agotó su paciencia: “Decidí hablar del tema y me dirigí a los señores Cardenal y Tebas. Tebas me invitó a denunciar esto mediante el altavoz de la Liga, cosa que es muy poco habitual”.
El Guadalajara se resigna a jugar en Segunda B
"El juez encargado de examinar nuestro caso no lo ha considerado como urgente, por lo que queremos matizar que no es que no haya concedido las medidas cautelares que solicitábamos, sino que nos ha inhabilitado todo el mes de agosto para continuar con el proceso", indicó el club alcarreño.
"Así, y hasta el 25 de septiembre, como muy tarde, no se conocerá si nos conceden o no las medidas cautelares que solicitábamos", añadió el Guadalajara, que aún podría obtener la razón, aunque en ese caso sería compensado económicamente -o de otra manera- al haber comenzado ya la competición.
Es decir, "según el Juez, los daños que causa no son irreparables sino que son cuantificables". "En este caso, si posteriormente nos dieran la razón en este asunto tendrían que indemnizarnos por esos daños causados", continuó el club violeta.
El Guadalajara, que seguirá "luchando para demostrar" su verdad, también agradeció a la provincia, seguidores y empresas todo su apoyo para intentar mantener al club en la Segunda División, situación que se complicó al evidenciarse "irregularidades" en el proceso de conversión a Sociedad Anónima Deportiva.
"Desde el Club Deportivo Guadalajara queremos manifestar que esta decisión nos parece totalmente injusta y dolorosa, ya que sabemos que desde el club, y avalado por profesionales en la materia, se ha actuado conforme a la ley", finalizó el comunicado.
El Comité Español de Disciplina Deportiva ha desestimado el recurso del C.D. Guadalajara.
Club Deportivo Guadalajara, S.A.D.
Ya hay sanción para el Casino del Real y su jugador.
http://www.faf.es/competic/acuerdos/pdf/Exp.%20V%C3%A9lez-Casino%20Real.pdf
VISTO EL EXPEDIENTE INCOADO CON MOTIVO DE LOS INCIDENTES ACAECIDOS EN EL PARTIDO VÉLEZ C.F. – CASINO DEL REAL DE MELILLA C.F., DEL GRUPO IX DE TERCERA DIVISIÓN, CELEBRADO EL DÍA 10 DE MARZO DE 2012, ESTE JUEZ DE COMPETICIÓN RESOLVIENDO EL MISMO PONE DE MANIFIESTO LO SIGUIENTE:
ANTECEDENTES DE HECHO
Primero.‐ En el acta arbitral e informe ampliatorio se expone lo siguiente:
‐ Tras mostrarle la tarjeta roja al jugador del Casino Real Suliman Mohamed Driss, éste se abalanzó sobre mí, propinándose un puñetazo en la cabeza.
‐ A continuación, me golpeó fuertemente con su cabeza en la mía, rodeándome el cuello con uno de sus brazos, tratándose de tirarme al suelo. Finalmente consigue ponerme una zancadilla lanzándome con sus brazos al suelo. Una vez
derribado, comienza a darme patadas en la cabeza y en el costado derecho, pudiendo por mi parte cubrirme la misma con mis brazos.
‐ Unos dos o tres jugadores del Casino Real que no pude identificar comenzaron a darme patadas en el pecho, el costado derecho, los brazos y las piernas,
pisándome uno de ellos el tobillo derecho.
Según exponen ambos árbitros asistentes, el citado jugador referido anteriormente lanzó una patada a otro jugador del Vélez golpeándolo en las piernas.
Aplicado el articulo 76. A las 3 advertencias, un punto menos.
Minuto 90.
El artículo 76 empieza a dar quebraderos de cabeza a los clubes, que tienen que preocuparse no sólo de los resultados deportivos, sino también de la deportividad, ya que a las tres advertencias son castigados con un punto de sanción, como le ha ocurrido esta jornada en la Regional Preferente a Las Palmeras, que entra en puestos de descenso tras acumular dos advertencias a la que ya tenía, como consecuencia de los trece encuentros de castigo impuestos a su jugador Rubén D. Molina.
Mientras tanto, en Primera Provincial son tres equipos los que reciben esta jornada la primera advertencia de pérdida de puntos, en concreto, Espeleño, Vespertina Hornachuelos y Rute Calidad. En este caso, las mayores sanciones para los jugadores recaen en Rafael Alcaide (Espeleño), Juan Paz (Vespertina Hornachuelos) y Pablo A. Córdoba, todos ellos castigados con cuatro encuentros.
