Si ya de por si, es complicado preveer a un rival, a pesar de más o menos tener conocimientos de sus formas y desarrollo, más aún es poder contrarrestar a esos jugadores que rompen la inquebrantable ley del orden táctico, esos que están capacitados para romperlo por sus habilidades técnicas y su inteligencia táctica, cuando se unen esos factores, la previsión se hace imprevista. Y precisamente, esos jugadores son los que más tiempo dedicamos los técnicos a analizar, no sólo por intentar definir sus movimientos, algo ficticio, sino por que disfrutamos analizando los movimientos inverosimiles de determinados colectivos e individuos. Así, que si disfruté analizando al San Roque y sus jugadores imprevisibles, imaginénse lo que será el Granada C.F.
Preveer es creer.
Algunos conocidos que siguen el blog, me han comentado durante la semana, que sin saber como había ido nuestro partido contra el San Roque, habían visto el golazo de Añete y que si ya había hablado de él por aquí, deberíamos estar preparados para contrarrestarlo, en definitiva, se preguntaban, por qué no supo el Melilla parar a Añete.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario