En el fútbol moderno

MartinPeranau

Dicen que dijo Confucio, -quien, como diría Fontanarrosa, de fútbol no sabía un carajo- dicen que dijo, decía, que para que un Maestro pueda considerarse Maestro tiene primero que ser superado por su aprendiz. Supongo yo que para, tras haber enseñado a ser, aprender a dejar de serlo; pero ese es otro tema. Lo importante es que algunos Maestros muy especiales encarnan tanto una Verdad que, para ser superados, se necesitan dos.
Don Adolfo Pedernera era el alma, en sentido pre-cristiano, de la Máquina de River, cosa que ya todos saben y que, como diría Fontanarrosa, rompe un poco las pelotas volver a escuchar. Y la Máquina de River era en los ’40, a escala local, el Barcelona de hoy, el epítome del fútbol, lo soñado, una cosa de locos. Algunos jugaban borrachos, todos bien comidos, pero la agarraba Pedernera y los otros cuatro cracks sabían que ser digno de ese pase era haber interpretado una  intención divina, haber tomado una ruta ya dibujada en el mapa del destino con un gol en el recorrido y en cuyo final había una mirada pícara de Adolfo como diciendo: “Tardaste, boludo“.
Uno de sus discípulos fue un tal Di Stéfano, que tuvo que esperar un año a préstamo en Huracán a que Pedernera se decidiera a recibirlo en el primer equipo. Tras la huelga de jugadores del 48, Don Adolfo se fue al Millonarios de Bogotá, llevándose consigo a varios. Los bogotanos vieron en una misma cancha a Pedernera y Di Stéfano. Y para tomar medida, en las dependencias oficiales de Bogotá, estaba “Terminantemente Prohibido” por cartel el “hablar de fútbol y de Pedernera”.
Digo esto de Di Stéfano porque es el que más se conoce, en España el único, de sus discípulos. Don Alfredo representa el jugador de compromiso total, la victoria en dos piernas. Pero hubo otro.
Porque Don Adolfo Pedernera no jugaba en el parque. Don Adolfo jugaba en un fútbol nutrido de muchachos que mirando el horizonte de la Pampa comprendían que en la chacra ya estaban muertos. Que dejar dos surcos en la tierra yendo al cruce era nada en comparación con las atrocidades sordas del campo eterno. Y para venir y recordarle al fútbol argentino su Yang, estaba el otro discípulo de Don Adolfo. Nestor Raúl “Pipo” Rossi.
Un tipo, Pipo, que con 22 años debutó en la Selección, jugando de cinco, en la final del Sudamericano del 47 contra Uruguay, esos bravos del Maracanazo, y ganó 3-1.
Un tipo, Pipo, que fracturó espantosamente a un nueve de Lanús porque, en un entrenamiento de la Selección, el diez granate le había hecho algunos caños y un sombrero.
Pipo Rossi, de ser contemporáneo, hubiese sido un Fernando Redondo, alto, rubio, fuerte y elegante, con gran visión de juego y patrón absoluto del mediocampo y sus equipos. Pero en ese entonces, para ser respetado, había que darle al ambiente un plus. Los clásicos con Boca siempre fueron el combate eterno entre los futbolistas de alta escuela y los gladiadores de arrabal. El ’9′ de Boca era el “Atómico” Mario Boyé, que de cabeza te hundía en el arco con pelota y todo. La cancha de Boca, la Bombonera, se llama así porque las tribunas están tan cerca de la cancha que uno siente que puede agarrar a los jugadores así, como chocolatitos.
En el subsuelo de los infiernos que es el césped de la Bombonera en un clásico, cuando el salto rítmico de la hinchada de Boca hace temblar el campo, Joaquín Martínez se sintió animado a intentar desconcentrar a Pipo aprovechando la circunstancia de que unos días antes su hermano menor, largamente enfermo de leucemia, había finalmente fallecido. “Qué hacés acá, hijo de puta, mataste – a – tu – hermano – y – venís – a – jugar – igual“.
Estuvo bien el árbitro, escuchó lo que me dijo y me entendió, no me expulsó“, agradeció Pipo tras el partido, que Joaquín no terminó. Nadie en la tribuna protestó tampoco. Pipo Rossi tenía derechos adquiridos y el silencio de la jungla era uno de ellos.

Decía entonces que Pedernera se llevó a sus dos discípulos a Colombia, prácticamente el final de su carrera, pero no el final de la de ellos. Uno se fue a Europa y la conquistó, el otro volvió a su rodeo y fue torazo. Don Adolfo, mientras tanto, volvió a la Argentina para ser ya un filósofo del fútbol, un curiosamente poco eficaz DT, pero un mito viviente. Mito que, como sucede periódicamente, alguna nueva estrellita se siente tentada a desafiar. Y así es como cerramos el círculo de esta historia.
Enrique Omar Sívori era un mediapunta tan habilidoso, tan talentoso, que al venderlo a la Juventus, River ingresó lo suficiente para cerrar la circunferencia del Monumental de Buenos Aires, ese que hoy es óvalo pero entonces era una herradura. Tan caradura como al jugar, Sívori decidió en algún momento alimentar el eterno debate, viejo como el fútbol, y declarar que “en el fútbol moderno, Pedernera no podría jugar“.
Don Adolfo Pedernera, el Maestro, habrá pensado que era el momento de dar su última gran lección de lo que él sabía, de su fútbol. Con el gran Dante Panzeri como testigo, desafió “A las 18:30 del jueves voy a estar en el parque, Enrique“, le informó, “con un hacha. Con una moneda echaremos a suerte quién se corta el primer dedo. Con el hacha veremos si el señor Sívori es un cobarde o no“.
Ese jueves, tras media hora de espera Don Adolfo Pedernera guardó su hacha y se quedó con las ganas de poder decir, una vez más, “Tardaste, boludo“.

* Santiago Sinelnicof es Químico y Empresario Informático. En Twitter: @sinelnic

SE ABRE EXPEDIENTE AL CASO DEL VÍCAR

Velezedario.com

El Comité de competición sobre el partidoArenas-Ciudad de Vícar ha determinado hoy miércoles que:

En el acta arbitral del partido de referencia se hace constar que el encuentro no se pudo celebrar debido a la incomparecencia del C.D. Ciudad de Vicar. 

Visto lo anteriormente expuesto, este Juez de Competición acuerda: 
1º.- Abrir Expediente. 
2º.- Dar un plazo de siete días al C.D. Ciudad de Vicar, para que en relación a la citada incomparecencia alegue lo que a su derecho convenga.

Por el momento no se le dan los tres puntos al Arenas y se está a espera del informe del club almeriense, que como adelantó este blog, tiene previsto jugar el domingo a las 11.30 horas ante el C.D. Nerja.

Conocido lo que por el momento ha estimado el Juez de Competición, nos hemos puesto en contacto con el Pte. del equipo almeriense, Juan José López Lorca que nos ha comentado, que su club tiene decidido continuar en la competición, y sobre todo y si es posible, disputar el partido al Arenas, ya que si las cosas salen bien, intentar así meter la cabeza en la lucha aún con partidos, por la salvación.
También hemos podido saber que desde hace un par de días, este club ya tiene presentado un recurso a la Federación, y en el que alegan"razones de enfermedad de jugadores".
Actualmente el equipo almeriense tiene diligenciadas 15 fichas de jugadores, de ellos dos estaban sancionados ante el Arenas de Armilla, y para colmo se les había denegado cuatro fichas de jugadores africanos que habían presentado.
El club no pudo contar con los juveniles, ya que este equipo lo llevan y sufragan los padres de los jugadores, que se estan peleando por una plaza de ascenso a División de Honor y que además, habían jugado en sábado ante el Oriente. No se quiere romper el equipo.


Juan José López Lorca, nos confirma que su gran error fue no avisar a la Federación Andaluza, si bien ya se había puesto en contacto con la directiva de Armilla.
Velezedario también ha hablando con el mister del ArenasCarlos Gómez, este nos comenta que ya sabía que su rival no viajaría, si bien esto se llevó muy en silencio para que sus jugadores durante la recta final de semana no se relajaran.
Mientras que se espera la resolución final a todo esto, seguimos diciendo que todo esto pilla de perjudicado al Vélez.
Lo que si es muy cierto, es que los equipos tienen que jugar cuando les toque, tengan lesionados, sancionados o vayan con juveniles, así lo hicieron muchos equipos este año, incluidos el VélezArenas yAntequera, y no jugar un partido cuando les plazca.

El Juez único a buen seguro, le dará los puntos al Arenas y multará alVicar, con el agravante de no comunicar su incomparecencia a la federación y al colectivo arbitral, club que si falla en otro partido, será excluido de la competición.
Habrá que esperar por tanto a la decisión de la semana próxima, pero sigo pensando que todo esto va camino de desvirtuar la competición.

Rueda de prensa post-partido Antequera C.F. 1-2 At. Mancha Real



Tomar dulces en el desayuno ayuda a adelgazar

Uno de los principales dramas de toda dieta de adelgazamiento suele ser, sobre todo en los más golosos, la eliminación de los dulces del menú diario. Pero parece ser que no sólo no tendríamos que sustituirlos de forma completa por alimentos más sanos, sino que incluso en cantidades moderadaspodrían ayudar a adelgazar. Esa es la principal conclusión que se puede extraer del descubrimiento realizado por investigadores de la Universidad de Tel Aviv. Se ha probado que introducir algún tipo de postre, como un trozo de tarta de chocolate, en la primera comida del día puede ayudar a perder más peso y, además, mantenerlo a largo plazo. Eso sí, tendría que ser un desayuno equilibrado de unas 600 calorías y que constará también de proteínas y carbohidratos.
La clave de este descubrimiento es que ese capricho al cuerpo se realizaría por la mañana, que es cuando el metabolismo está más activo y se tiene más tiempo para quemar las calorías durante el día. Al introducir el postre sólo en el desayuno, se lograría evitar que se tuvieran otros antojos el resto del día. De hecho, tal como como señala Daniela Jakubowicz, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tel Aviv, luchar contra la tentación de los dulces por completo tiene efectos negativos, ya que crea una adicción psicológica a largo plazo.
El estudio, que se ha publicado en la revista “Steroids” se realizó durante 32 semanas y se comprobó que las personas que habían comido postre en el desayuno (chocolate, galletas, tarta, pasteles) perdieron una media de 18 kilos más que el grupo que evitó esos alimentos, y también lograron mantener ese peso durante mucho más tiempo. Se dividieron en dos grupos las participantes del estudio, con idéntica ingesta de calorías, pero con un cambio en su desayuno. Al primer grupo se le suministró una dieta baja en carbohidratos, con un desayuno bastante light de 300 calorías; mientras que al segundo grupo se le dio un desayuno de 600 calorías y rico en proteínas y carbohidratos. Al final del estudio, fue este segundo grupo el que había perdido una media de 18 kilos más que sus compañeros.
De sobra es conocida la importancia que tiene el desayuno, ya que nos aporta la energía necesaria para las tareas de la jornada, ayuda al correcto funcionamiento del cerebro y pone en marcha el metabolismo del cuerpo, que es fundamental para perder peso y mantenerse. Además, el desayuno es la comida que regula con más éxito la grelina, que es la hormona que controla el apetito.
Las dietas que eliminan postres y carbohidratos suelen ser muy efectivas al comienzo, pero se suelen acabar abandonando ya que empiezan a surgir los síntomas de abstinencia, y al final recuperan todo o gran parte del peso perdido, echando al traste todo el esfuerzo realizado. Por eso, los responsables de este estudio señalan que es mejor, para lograr una pérdida efectiva de peso, controlar los antojos con algún capricho en el desayuno que privarse de ellos totalmente.

Pedro Carrión se destapa a los 34 años

http://www.diariosur.es/v/20120210/deportes/mas-futbol/pedro-destapa-anos-20120210.html







A sus 34 'tacos' Pedro Carrión no tiene demasiados motivos de los que quejarse. Lo miman en el Hotel Bahía de San Fernando (Cádiz), en donde reside -a un paso del estadio- y cuidan su dieta, es un ídolo en las marismas y, después de una trayectoria deportiva casi en el anonimato, es ahora cuando asoma la cabeza en los informativos de la televisión. ¿Qué le ha sucedido al capitán del cuadro gaditano, que es tercero del grupo X de Tercera? Simplemente, que hasta hace unos días era el máximo realizador de todas las categorías del fútbol nacional. Con sus 29 'dianas' ya pueden temblar Cristiano Ronaldo (24) y Messi (23).
La de Pedro Carrión, conocido simplemente con su nombre de pila antes de salir del Málaga B, es una de esas cientos de carreras futbolísticas que se desarrollan en nuestros días en España sin generar episodio trascendente alguno, hasta que a los 34 la madurez y la buena condición física han provocado un estallido realizador impensable. Pedro ha marcado en casi todas las jornadas del campeonato (faltó a su costumbre en media docena de ellas) y lleva solo un 'hat-trick', lo que habla bien de su regularidad. Además, tampoco se ha surtido en exceso de los lanzamientos desde el punto de penalti (lleva cuatro).
«Había logrado 23 goles en el Alcalá, uno más si se incluye la fase de ascenso a Segunda B, pero nunca me había pasado lo de ahora. Me encuentro bien de ánimo, estoy yendo con la selección andaluza, el equipo está generando ocasiones, y por el club y la afición que tenemos sería muy importante conseguir el ascenso», se sincera la estrella del San Fernando, a las órdenes de Antonio Iriondo.
Los caprichos del destino
Lo cierto es que, echando la vista atrás, Pedro aún cree que pudo labrarse un camino en el fútbol profesional. Esos instantes puntuales en el que el destino llevan al futbolista en una u otra dirección. «Semanas antes de que se conociese el ascenso a Segunda B del Málaga B en los despachos (descenso administrativo del Granada), cerré mi paso al Torredonjimeno por recomendación de Paco Pineda. Veo buenos compañeros de entonces como Juanma, Geijo, Juan Rodríguez o Nacho, que pudieron jugar en esa categoría y en Segunda y me dijeron que con Tapia habían progresado y estaban como cañones», recuerda.
No fue el único contratiempo que le ha tocado afrontar. «Con 21 años me rompí el cruzado en una rodilla -sucedió después de que sufriera un accidente-. Sin embargo, Manolo Hierro ordenó que me dieran la baja federativa en la temporada en que jugamos la liguilla de ascenso ante el Sevilla Atlético, pero para esas citas me encontraba para jugar», afirma. El caso es que ese delantero que llegó al San Félix juvenil junto a Calatayud (este, asentado en Primera) no ha podido debutar en categoría profesional. Le queda el consuelo de haberse enfrentado al equipo de sus amores, el Málaga, en una eliminatoria de Copa a partido único en el Don Benito. Ahora está estudiando el curso nacional de entrenador y le gustaría seguir ligado al fútbol. Con todo, de momento no sabe cuándo llegará el fin de su carrera: «Voy a ir año a año, hasta donde pueda llegar».
Lo que tiene claro el atacante cartameño es que a estas alturas quiere pelear por ser el máximo goleador de todas las categorías y sigue con atención la explosión realizadora de Murci (Cultural Leonesa, del grupo VIII), que hace tres fines de semana marcó cinco tantos en un partido y en el último, tres. Se ha disparado a 31, dos más que el malagueño. «Mi grupo es de los más duros», asevera en su descargo. Con 29 se ha colocado también Jorge Rodríguez, del Rayo Cantabria (grupo III). La competencia es importante en esta categoría, porque en Segunda B y en Segunda no hay goleadores que se acerquen a estas cifras, y en la élite todo dependerá de la evolución de los dos grandes 'cracks' mundiales, Cristiano Ronaldo y Messi.
«Mi primo Jesús, que es muy malaguista, me dice en tono de broma que me vaya con el jeque», espeta Pedro Carrión, que de vez en cuando vuelve a Cártama con sus padres. También conserva un piso en Churriana. En época navideña suele verse con excompañeros del filial. Gente que no llegó, como Francis Flores o Villatoro, o los que han alcanzado la élite, como Manolo, Juan Rodríguez o Juanito.

Lo importante no es lo que sabes, sino lo que haces con lo que sabes.

Escrito por Olga López. Coach y co-creadora del programa en Internet de Metas Inteligentes 
Saber y no hacer es lo mismo que no saber. Así de rotundo lo expresa un dicho budista.
O tal vez podría llegar a resultar peor. No aplicar lo que sabemos que es bueno para nosotros es renunciar a todos nuestros sueños y expectativas.
Empleamos gran parte de nuestro tiempo y energía en buscar y aprender nuevas habilidades y técnicas que nos conviertan en personas mejores, Insistimos en obtener un correcto aprendizaje que nos haga crecer y avanzar, mejorar aquellas áreas de nuestras vidas con las que nos sentimos descontentos. Pero existe una importante brecha entre lo que sabemos y lo que hacemos con todas esas enseñanzas.
Creemos erróneamente que el poder es conocimiento, pero ninguna enseñanza es por sí sola transformadora si no la aplicamos, y aplicamos bien.
Podríamos hacer, por ejemplo, un interesantísimo curso de cocina,  recopilar docenas de recetas y técnicas, incluso responder a todas las dudas de aquellos que nos pregunten... pero lo cierto es que no sabremos cocinar, no habremos experimentado el placer de mezclar y jugar con diversas texturas,  ni sentido el olor de una infinita gama de especias y sabrosas amalgamas, el color ni la temperatura. De nada habrá servido si no hemos podido transformar toda esa enseñanza en experiencia con la que poder hacer nuestro el conocimiento. Todo ese tiempo empleado en aprender habrá sido en vano si no saboreamos por nosotros mismos, nos nutrimos y expandimos con nuestra propia experiencia y por ende compartimos y alimentamos con otros desde nuestras vivencias comprobadas.
Atreverse a aplicar lo aprendido, apartando miedos y dudas, postergaciones en busca de mejores momentos, queda sometido a nuestra voluntad y autodisciplina en una primera instancia. Pero más allá de una autoimposición elegida, serán nuestros valores y principios más profundos los que hagan de esa enseñanza el motor necesario para atrevernos, decidir y actuar.
Hoy recordé, como tantas otras veces, a mi madre. Ella aprendió, aplico y continuo enseñando, y hoy de entre sus enseñanzas, una de sus frases vino a saludarme:”... Al fin y al cabo uno sólo puede arrepentirse de aquello que no ha hecho, por que de lo hecho, sólo puede aprender

A propósito de Mario Rosas


- ¿Xavi o Iniesta?
- Busquets.
- Bah, en serio. ¿Xavi o Iniesta?
- ¿En serio? Mario Rosas.
Soy tan vago que soy muy de Mario Rosas. Por imperfecto. Por humano en esta época de deportistas modelo. Por inmoral. La semana pasada fichó por el Huesca, y soy tan vago que quería escribir algo pero no lo hago hasta ahora. Y porque la alternativa a la escritura era ir al gimnasio, que conste. Hasta hace poco, Mario estaba en no sé qué equipo de Azerbaijan o por ahí. Un día entré en la web y no entendí mucho, pero llegué hasta su ficha, y a su foto con sonrisa de jugón, que parecía la foto de un jugador de béisbol molón. La vi y pensé, qué cabrón. En Azerbaijan, qué tío, con un par.
Para el que no lo sepa, Mario Rosas nació en Málaga. Con 12 o 13 años el Barcelona lo reclutó para La Masia. No tardó en ser la estrella de su equipo en cada uno de los escalones que precedieron su salto mordido a la plantilla profesional. “El bueno era Mario”, recuerda Xavi, amigo y escolta en el verde, cada vez que tiene ocasión. “El bueno era Mario”, confirma Iniesta, que lo observaba con admiración, unos años menor. Nadie dudaba de su valía, encerrada en un cuerpo enjuto de menos de 1,70 de altura y peso escaso, que decantaba partidos desde la mediapunta. El creativo de toda la vida. Ni seleccionadores de las sub-loquefuera, ni los jugadores del primer equipo. Con 17 años subió al vestuario de los mayores. Nadie dudaba. No tardó en compinchar con Guardiola y Figo, no tardó en convencer a Louis Van Gaal. Talento llamando a talento. La promesa a punto de confirmar.
Y Mario llegó. Pero no se quedó. Tuvo algún minuto en Liga, calentó la banda incluso en Champions, y luego se enredó en lesiones musculares y matices que con el tiempo devienen excusas. Se dejó llevar, resumiendo, y al salir del Barça todavía más. Una vez lo entrevisté, una de esas entrevistas largas y pretendidamente profundas, y me dijo que no se arrepentía de nada, que también había sido y era feliz, que no se pregunta hasta dónde, de haber tenido otra pasta, u otra pizca de suerte, podría haber llegado. No sé. Su voz me decía eso. Sus ojos, lo contrario.
Mario se fue de Barcelona y se empapó del trauma de entender que al fútbol se juega de otras maneras, allá fuera. Para muchas de ellas no estaba preparado. Deambuló por Alavés, Salamanca, Cádiz, Fulham… Hasta estuvo en una pretemporada en Estados Unidos, flipando. Le dieron un fajo de billetes y una lista de entrenamientos. “Has de venir aquí, aquí y aquí, a tal hora. El resto del tiempo haced lo que queráis”. Eso, en un resort de lujo, o parecido. No llegó a debutar, claro.
El desplome de Mario tocó fondo cuando bajó a Tercera con el Girona. Entonces aterrizó en Castellón, y se pasó una temporada entera sin apenas jugar. El vuelco se produjo en la siguiente. Pepe Moré, el entrenador, retrasó su posición, y Mario halló un desafío bello y extraño. Quizá se dijo a sí mismo que era la última oportunidad, que ya era hora, quizá le motivó su nuevo oficio de organizador, o quizá alguien le cogió del cuello y le abrió los ojos de un broncazo. No lo sé. Pero Mario se convirtió en uno de los mejores jugadores de Segunda, añadió un montón de muescas a su fútbol y, a su vera, el Castellón pasó de pelear por no bajar a luchar por subir. Y anduvo cerca, ya con Abel en el banquillo, esperando en el mercado invernal el empujón definitivo de su dirigencia. Y hubo empujón, pero hacia abajo.
Mario salió de Castellón y volvió el Castellón de antes. También volvió el Mario de antes. El desastrito que tanto comprendemos quienes compartimos su tendencia a la autodestrucción, sin ni siquiera soñar con tener su talento. Si viviera en Huesca, me acercaría a algún entrenamiento. Merece la pena. Es inmortal en los rondos, sin un fallo, sobradísimo en los ejercicios de posesión en espacios cortos. Seguramente no hará nada en Liga pero a mí, que vivo bien lejos y el Huesca me da igual, qué carajo me importa. Si pienso en Mario recuerdo un jugador bronceado, que utiliza las dos piernas, el exterior y el interior, se asocia en corto, es preciso en largo, sabe regatear y conduce la bola con pasito corto, tan suyo, engañando en la finta y el regate con media sonrisa. No corre, trota. No suda, brilla. Y no trabaja, juega.
Y si es tan bueno, ¿por qué no está con Iniesta y Xavi? Bien. Soy tan vago que me ahorraré sus defectos.

Chirigota "Los hinchapelotas". Completo. Carnaval Cádiz 2012 Cuartos de final

La chirigota que dirige Vera Luque sale con bufandas amarillas, letras cañeras contra la carga policial a los indignados del colegio Valcárcel, cameo de Agustin Bravo en los cuplés, un popurrí plagado de buenos golpes y un final al son de "somos los hinchapelotas" que nos carga las pilas

La Federación, señalada con el pago de sanciones

Estadio Deportivo

La candidatura de Agustín Rodríguez, que pelea con Eduardo Herrera por la presidencia de la Federación Andaluza de Fútbol, ha denunciado en la web de su candidatura la actual situación que vive la Delegación de Árbitros de Sevilla en la que está involucrada la Federación Andaluza. “El Comité de Competición de la Delegación Sevillana de Fútbol y la Delegación de Árbitros de Sevilla han llegado a la conclusión de sancionar masivamente a los colegiados sevillanos en la presente temporada. Cada vez que el Comité de Competición retira alguna amonestación, expulsión o cualquier incidencia en la que está involucrado un árbitro sevillano, este sanciona directamente al colegiado económicamente y le obliga a abonar las cantidades o no podrá dirigir más encuentros”, argumentó. Por lo tanto esta denuncia viene por ser la primera vez que tal hecho ocurre en la delegación sevillana y en toda Andalucía. Además, Agustín Rodríguez señaló que la explicación de este hecho es por el “afán recaudatorio” que tiene la Federación y por “la mala gestión económica y administrativa” de esta en los últimos años.
 
Del mismo modo, el candidato, que es árbitro, no entiende esta práctica más cuando en los estatutos de la propia Federación se señala que  “las sanciones económicas serán abonadas de forma solidaria” por las delegaciones.
 
Otro asunto que se conoce en pleno periodo de elecciones que finalizará el próximo 14 de abril con la Asamblea General.

Placentas, páginas amarillas y otros remedios del fútbol

Fútbolprimera.es


Van Persie celebra un gol / Foto: lainformacion.com/Getty Images
Van Persie celebra un gol / Foto: lainformacion.com/Getty Images
El mayor enemigo de un futbolista no es su rival en el campo sino una lesión. Es por ello que la mayoría de los jugadores de élite tratan de cuidarse para evitar caer en sus garras y perderse parte de la temporada. Además de buena alimentación, vida sana y entrenamientos específicos, algunos utilizan otros complementos para mejorar su rendimiento, alejarse de las lesiones o recuperarse rápidamente de ellas. Las excentricidades de algunos rozan lo rocambolesco.
Cuando Robin van Persie se lesionó con la selección holandesa en 2009, el Arsenal puso el grito en el cielo. El esguince de tobillo le iba a apartar de los terrenos de juego unas seis semanas y decidió viajar a Serbia para ser tratado por la doctora Marina Kovacevic para acelerar su recuperación. En aquel momento era una novedosa y desconocida terapia consistente en masajes con placenta de caballo. En menos de diez horas y por unos 4.500 dólares los beneficios de los fluidos se hacían notar.
Según estudios científicos, comer la placenta de yegua puede reducir el riesgo de depresión postparto –no era el caso de van Persie- pero en inyecciones o friegas tienen una acción regeneradora al reparar fracturas y actuar como fuente nutritiva. Con resultados o sin ellos, el tratamiento se puso de moda entre numerosos futbolistas de la Premier como Glen JohnsonAlbert RieraYossi Benayoun o Fabio Aurelio, que trataron de reducir el tiempo de sus lesiones a la mitad. En cualquier caso, no es algo perjudicial para la salud salvo para el bolsillo de los que no encuentren mejoría.
Gordon Strachan
Un remedio menos estrambótico fue el empleado por Gordon Strachan para mantenerse joven y poder alargar su carrera profesional hasta los cuarenta años. El capitán del Leedsera muy organizado en todos los aspectos de su vida y la alimentación era uno de los que más controlaba. Para estar al 100% encontró el equilibrio nutritivo con una alta dieta en carbohidratos basada en avena, plátanos y pastillas de algas marinas. Según él, funcionaba y si pudo permanecer activo hasta tan avanzada edad fue gracias a las propiedades de esos nutrientes.
Tras colgar las botas y ejercer como entrenador, trasladó dicha pócima de la eterna juventud a sus jugadores, a los que controlaba minuciosamente en cada faceta de sus vidas. Les inculcó la importancia de la buena alimentación que él concebía aunque no todos compartían.
Wayne Rooney también hizo lo propio para recuperarse de una fractura en el pie derecho antes del Mundial de 2006. Para solucionar el contratiempo y llegar a la cita mundialista encontró la solución en una cámara de oxígeno que acelerase su recuperación al producir células rojas. En EspañaRaúl González levantó revuelo cuando adquirió una cámara hiperbárica para su casa. Pretendía ganar resistencia durmiendo en ella dos veces por semana y así lo hace desde hace ya cinco años. El habitáculo suplanta las condiciones que se producen a más de 7.000 metros sobre el nivel del mar. Su uso no solo ha sido asociado a puntuales jugadores. El Chelsea llegó a emplearla para todo el equipo titular dos días antes de cada partido combinando el oxígeno con nitrógeno.
Más rudimentario, pero efectivo, fue el método empleado por Matthew Upson para evitar el infierno de las lesiones. Éstas eran su principal quebradero de cabeza en el Arsenal, al tener problemas en una pierna provocados por una mala postura tras lesionarse los ligamentos cruzados. Acudió a ver a Ronald Holder que le aconsejó arrancar secciones de las páginas amarillas e introducírselas en las botas para corregir su postura. El invento le funcionó y logró corregir su problema.
Petr Cech y su máscara
En el extremo de los cuidados intensivos para prevenir males mayores se sitúa Petr Cech. Salta a la vista cuál es su flaqueza y principal fuente de preocupación. Ha recurrido a material de rugby para cubrir su cabeza desde aquella jugada en la que Stephen Hunt le fracturó el cráneo. Además, al ser trillizo los médicos aseguran que es más frágil que el de cualquier otra persona, por lo que las medidas de seguridad son necesarias. Recientemente, ha añadido un nuevo elemento para proteger su rostro. Se trata de un antifaz para aislar su nariz tras rompérsela en una nueva entrada. De seguir así, pronto se presentará en los partidos con una armadura medieval y continuará siendo insuficiente.
En el opuesto a los anteriores, el que evita tomar toda clase de medicamentos cuando ha sufrido algún percance. Gravesen, naturista reconocido, se alejó de todo producto químico y cualquier medicina que calmara su dolor, por muy fuerte que éste fuera. Las evidentes consecuencias conllevaron recuperaciones lentas y dolorosas que le apartaron de las convocatorias más tiempo del requerido. Para algunos sinónimo de fortaleza, cabezonería para otros e incluso síntoma de pereza por tardar el doble en reponerse. Fuera cual fuese el motivo, cada futbolista se enfrenta de manera diferente a los contratiempos: unos por exceso y otros por defecto.



Oportunidad perdida

FUTBOLVELEZ
http://www.futbolvelez.com/noticia-del-dia/oportunidad-perdida/

Empate insípido del Vélez CF ante el colista Antequera. Dos equipos históricos que demostraron el porqué de su clasificación. El exceso de miedo a no perder llevó al empate como mal menor para ambos. Manolo Pino desperdició un penalti en las postrimerías del encuentro que bien podía haber valido los tres puntos.

Nos sorprendió ver al capitán Manolo Pino, completamente ya solo en el vestuario, lamentándose aún por la jugada del penalti. Foto Antonio J. Reyes


Ni mucho menos esperábamos en la mañana de hoy encontrarnos el Vélez que vimos frente al Antequera. Un equipo el local que pese a las bajas que afrontaba parta este encuentro y a los reajustes que tuvo que hacer por ello el técnico Paco González, se mostró romo y apático ante un Antequera que controló la mayor parte del partido el esférico, aunque terminó también reculando.

El juvenil Álex fue el jugador con las ideas más claras en los locales. Foto Antonio J. Reyes


El conjunto que nos visitaba esta mañana, sobre todo en la primera parte, mereció ir por delante en el marcador, desperdiciando una clarísima jugada de gol que bien pudo hacer aún más daño a las aspiraciones veleñas. En la segunda parte, pese a jugar en inferioridad por expulsión de Emilio, el Antequera siguió controlando la pelota, pero se echó poco a poco también atrás con lo que nadie creaba peligro. El colegiado del encuentro, el granadino Molina Molina, señaló dos penaltis muy discutidos en ambas áreas y con ello, Manolo Pino, tuvo la victoria en el suyo en la recta final pero se la mandó flojo a las manos del portero. Dos puntos que se esfumaron, pero que tampoco mereció ni uno ni otro.

Unos 400 espectadores en el Vivar Téllez que se agolparon en la zona de tribuna. Foto Antonio J. Reyes


Gran ambiente en las gradas del Vivar Téllez que respondió a la llamada alentada desde la directiva y animada por Cadena Axarquía FM de “El Vélez no baja”. Pero si el objetivo es que la afición se animara con el juego de nuestro equipo que tanto hemos alabado en las últimas jornadas, pese que a veces no lograra el premio apetecido, no fue así ni mucho menos esta vez. El Vélez, muy estático en sus acciones, aparecía sin fuelle ante un Antequera que por momentos parecía de categoría incluso superior. Pero a pesar de contar el cuadro hoy rojillo con jugadores algunos de contrastada experiencia, nos referimos al colista, capaz de ganar tan sólo a lo largo de la temporada en casa al propio Vélez y al Ciudad de Vícar, los otros dos conjuntos que le acompañan en el descenso, y que fuera sólo había sacado sendos empates en los campos del At. Malagueño y Nerja. Las excesivas precauciones al final de uno y otro equipo a no perder, desesperaron por momentos a la afición local que veía impotente cómo se le escapaba un nuevo punto.

Plantilla joven con jugadores de experiencia en cada línea que sorprendieron al Vélez. Foto Juan Ramón Padilla


El Vélez, tal como habíamos anticipado, sacó a Oli y Manolo Pino como centrales, tras el buen trabajo realizado en Motril, con Emilio muy atrás como lateral derecho ante la baja de David Gálvez, y Aitor por la izquierda. En el centro del campo, se echó en falta la presencia de un catalizador de juego, tras la marcha de Eu al San Pedro, con presencia, eso sí, de muchos jugadores con vocación ofensiva como Jesús Burgos por la derecha, el juvenil Álex, sin duda el mejor de los locales, por la izquierda, Sebi en la mediapunta, produciéndose el debut como ariete de Iván Florido, al que se le vio muy perdido y falto de rodaje.

Equipo que salió de inicio por el Vélez CF con el debut de Iván Florido. Foto Antonio J. Reyes


Pero el partido, la verdad, se le puso muy pronto de cara al Vélez, cuando en una jugada rápida, un buen cambio de juego de Emilio a la izquierda, lo pone Álex, y el balón suelto le llega a Sebi que sólo tiene que empujarla al fondo de las mallas. Tan sólo se llevaban 10 minutos de partido y se ponían muy bien la cosa para los locales.

Jesús superado por banda por el avance antequerano. Foto Antonio J. Reyes


Tras el tanto local, se acaban prácticamente durante muchos minutos las llegadas con peligro al marco de Luis. Es el Antequera quien se hace dueño y señor del medio campo y comienza a tocar muy bien la pelota. Ya dio un aviso Hugo en el minuto 12 en una falta a la que respondió bien el guardameta titular de nuevo hoy Álex Jarillo. Y de pronto, ante la sorpresa de todos, mano de las que no se pitan dentro del área de Iván Florido y Molina Molina que no lo duda y señala el punto fatídico. Hugo lanza y coloca el empate en el marcador en el minuto 18. El Vélez no reacciona y es el Antequera quien sigue tocando en busca de las dudas veleñas atrás, aunque tampoco creaba mucho peligro.

El Antequera presionó muy bien las salidas del Vélez. Foto Antonio J. Reyes


Sería ya en el minuto 32 cuando Miguel España, sólo en el segundo palo, culmina la internada de John por la izquierda y con toda la portería para él, la manda fuera a la izquierda del marco. Increíble pero cierto. Hubiese sido sin duda la puntilla a un Vélez que se le veía con desconfianza.

Iván Florido no llega al balón que ataja Luis. Foto Antonio J. Reyes


El Vélez intenta llegar arriba, con balones largos en busca de Iván Florido que con su envergadura podría abrir huecos. Y en una de ellas, Fede la tiene pero la manda fuera. Parecía que el Vélez despertaba pero de nuevo el mazazo a los locales con la roja directa, aunque tenía una amonestación, al hoy lateral Emilio por soltar el codo en ´la pugna por el balón a Fran. Minuto 40 y Paco González de nuevo debe improvisar, situando al central Manolo Pino en la derecha, retrasando al mediocentro Fede junto a Oli, como circunstanciales centrales ahora, e introduciendo en el campo a Arturo en lugar del goleador en el día de hoy, Sebi, que además contaba con una cartulina amarilla en las protestas del penalti anterior.

La expulsión de Emilio condicionó aún más el partido. Foto Antonio J. Reyes


Con sensación de impotencia y de no poder con el partido, se marcha el Vélez CF a vestuarios. A pesar del empate y la inferioridad numérica en el terreno de juego del conjunto veleño, el aficionado esperaba la receta que cambiara el panorama en la segunda mitad.

Juan Herrera dialoga en el descanso con Pepe Ríos, dos nombres importantes del fútbol local. Juan Herrera fue invitado por Velevisa TV para una entrevista que verán en la semana. Foto Antonio J. Reyes


Esa fue el debut en la delantera también de Cristian Cabezas en lugar del otro debutante Iván Florido. Delantero por delantero pero de características bien distintas. A Cristian se le vio mucho más rápido en sus acciones pero el hecho de jugar con 10, lo dejaba muy desasistido delante y fueron pocos los balones que le llegaban. El Antequera seguía controlando la pelota, aunque sin mordiente ninguna, y el Vélez tenía en el juvenil Álex al único jugador con las ideas claras y capaz de desbordar por su banda izquierda. En el minuto 55, Cristian Cabezas puso a prueba a Luis que detuvo sin problemas.

Álex se interna en el área. Foto Antonio J. Reyes

En jugadas a balón parado, el Antequera gozó de algunas ocasiones también en la segunda parte. Foto Antonio J. Reyes


El partido entraba en encefalograma plano. Sin ambición ninguna por ambas partes el encuentro se desarrollaba en el centro del campo y donde lo más reseñable no era otra cosa que las señalizaciones meticulosas del colegiado que no dejaba contento a nadie. Y era el Antequera el que en jugadas a balón parado inquietaba un tanto a Álex Jarillo que intervenía con acierto. Las dos más claras en las botas de John que desperdiciaba con remates desafortunados.

Miguel España se encara con los aficionados camino de los vestuarios. Foto Antonio J. Reyes


En el minuto 80 se igualan las tornas en cuanto a efectivos en el terreno de juego ante la expulsión de Miguel España por doble amarilla. Es a partir de entonces cuando se anima un tanto más el partido por parte local, con la salida al campo de Manolito Soler, que volvía tras su lesión en el codo la última jornada de diciembre, y con la colocación de Jesús Burgos como segundo delantero por el centro, renunciando un tanto a las bandas, el Vélez comienza a crear algo más y a llegar con peligro.

Jesús no se mostró tan incisivo como otras veces escorado a la derecha. Foto Antonio J. Reyes


La tuvo Cristian Cabezas como aviso de la jugada del penalti. Corría el minuto 85, López sale al corte ante la internada de Arturo y tras su caída dentro del área, el colegiado no duda en señalar la pena máxima. Manolo Pino va con decisión a por el balón y decide lanzar la pena máxima y así se lo hace ver a Aitor y Montero que allí estaban. El colegiado, que da aún más emoción, llegándose a la banda a hablar con su auxiliar y amonestar al banquillo veleño.

Los jugadores antequeranos protestaron bastante la jugada del penalti sobre Arturo. Foto Antonio J. Reyes

El colegiado da más emoción dirigiéndose al auxiliar paar amonestar al banquillo veleño. Foto Antonio J. Reyes


Llega el momento del partido, esperemos que no de la temporada, y Manolo Pino, especialista en este tipo de jugadas, le pega flojo, colocado a la izquierda del meta Luis que no tiene problemas para acertar con el esférico en su estirada.

Manolo Pino buscó colocarla ajustada al palo y Luis acertó. Foto Juan Ramón Padilla


El Vélez no baja la guardia y se lanza en el descuento con una jugada de Jesús Burgos por la izquierda pero su disparo flojo, colocado, lo detiene Luis. El centro chut de Arturo desde la derecha posterior, apunto está de sorprender a Luis, que entre sus puños y el larguero desvían el peligro en el minuto 93. Oli lo busca también desde lejos sin problemas para Luis en su estirada. Y la última, en un saque de esquina, sería para el Antequera.

Alegría antequerana y desolación veleña tras la conclusión del partido. Foto Antonio J. Reyes


Al final, reparto de puntos justo a tenor de lo visto en el terreno de juego. El Vélez desperdicia así una oportunidad de oro para salir del descenso. Y lo peor, las malas sensaciones del aficionado veleño que se quería reenganchar en este partido y que se marchó defraudado por la imagen del equipo.

Chenchu y Oli dialogan amigablemente al final del partido. Presente y futuro en la categoría. Foto Antonio J. Reyes


Vélez CF: Álex Jarillo, Emilio, Aitor, Oli, Manolo Pino, Fede, Jesús Burgos, Montero, Iván Florido (Cristian Cabezas, min. 46), Sebi (Arturo, min. 41) y Álex (Manolo Soler, min. 78).

Ruiz amonestado en su vuelta al Vivar Téllez como visitante. Foto Antonio J. Reyes


Antequera CF: Luis, Bermu (Frasco, min. 56), Lue, López (Medina, min. 78), Richard, Chenchu, Fran (Cala, min. 46), Ruiz, John, Miguel España y Hugo.
Árbitro: Molina Molina (Granada). Tarjetas por los locales a Alex Jarillo, Iván Florido, Emilio y Sebi. Roja directa a Emilio en el minuto 40 por soltar el codo a un contrario en la lucha por el balón. Por los visitantes las vio Bermu, John, Fran, Ruiz, Miguel España, Javi Medina y Luis. Miguel España, vería también roja directa en el minuto 80 por realizar una dura entrada en el centro del campo.
Incidencias: Partido disputado en el Complejo Deportivo Vivar Téllez ante unos 400 espectadores.

El entrenador del Antequera, Vicente Ortiz, recibe la felicitación y saludo del veleño José Carlos Fernández Tello. Juntos dirigieron al equipo antequerano en el ascenso a 2ª B. Foto Antonio J. Reyes